Vistas de página en total

18 mayo 2013

Las pensiones en la PUCP aumentan para pagar sueldos de planilla


Reportaje anterior más completo y sintetizado, con más fuentes y mejores conclusiones.

Además, el superávit se invierte en proyectos sin estudios concretos sobre el beneficio que traen a los estudiantes.

Los alumnos de la PUCP saben algo con certeza: el costo de sus estudios sube todos los años. El aumento nominal ha sido de 24,3% desde 2007, variándose cada año el porcentaje según criterios diferentes para completar un presupuesto que carga con dos grandes pesos: los proyectos de inversión y el pago de la planilla. 



La incertidumbre que esto genera parte de lo que la Federación de Estudiantes (FEPUC) llama “aumento arbitrario”. ¿A qué se refiere? En la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), por ejemplo, se aumenta 3% al precio de las pensiones de manera constante; en la PUCP ese número varía todos los años. Hasta el 2008 se puso como criterio para determinar el aumento el índice de inflación en el sector educación del año precedente. Sin embargo, cuando ese año la inflación general fue de 6% -significativamente más alta que la de educación-, el rectorado decidió utilizar el indicador general. 

No obstante, y siempre según cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el año siguiente la inflación general fue de solo 0,25% y el aumento fue mucho mayor: 3%. Los siguientes años se alegó que debía usarse como criterio “el presupuesto operativo del año siguiente”; es decir, cuánto planeaba gastar la universidad. Nunca quedó clara la pauta que determinaba el porcentaje a aumentar.

“Estos (los indices de inflación general y de educación) fueron criterios que se usaron en su momento, pero si solo se utiliza como criterio la inflación, no se está aumentando, solo se está equilibrando la pérdida de valor que ha tenido la moneda”, argumenta el encargado de dirigir el Vicerrectorado Administrativo (VRAD), Carlos Fosca.
 Luego se le solicitó un informe al profesor del Departamento de Economía José Gallardo para determinar cuánto debería ser el aumento. En base a este se rompió el correlato entre los índices inflacionarios y el alza de boletas. El porcentaje, sin embargo, sigue siendo diferente todos los años.

Porcentaje de aumento en el valor del crédito educativo por años. En el 2012 fue de 4,9%.




“Cuando mi hija comenzó el colegio, pagué desde Kinder hasta segundo grado la misma pensión, no es que todos los años me subieran. Eso me permitió tener un presupuesto de gastos estable”, afirma la madre de una alumna de la universidad que pidió que su nombre quedara en reserva. “Aquí es un maltrato, porque se genera demasiado desequilibrio y desorden en la economía familiar”, señala.

Según Fosca, la Católica realmente no se ha vuelto más cara: “25% es el valor nominal, pero en el valor real (con ajuste de inflación) ha subido menos del 9%. Los ingresos anuales han tenido crecimientos, en los cinco quintiles que mide el INEI, mayores al 10%, mientras que las cinco escalas de pensiones de la PUCP han tenido un crecimiento promedio por debajo del 11%. Por lo menos en promedio, no hemos encarecido nuestros servicios educativos”. Sin embargo, debemos tomar en cuenta que el promedio no representa necesariamente a los alumnos de la Católica y, si lo hiciera, dejaría de lado a un gran grupo de estos cuyos sueldos no han aumentado a lo largo de los años.

Cifras que utiliza Carlos Fosca para defender su argumento. 
Cuentas en verde, manejo en rojo. ¿Por qué las suben?

Julio Cáceda, Representante Estudiantil ante la Asamblea Universitaria (REA) y miembro de la Comisión Central de Presupuesto, opina que la cifra actual es muy alta: “En comparación con otros centro educativos de primer nivel, el costo es muy caro. Incluso con universidades europeas o latinoamericanas que están mejor posicionadas que nosotros, la diferencia entre lo que cuestan y nuestra escala 5 no es mucha”, admite.

De acuerdo al Grupo Educación al Futuro, el 2011 la PUCP tuvo una pensión máxima de S/. 2790 y mínima de S/. 890. Ese mismo año, la Universidad de Lima tuvo un tope superior de solo S/. 2500, mientras que la UPC tuvo uno inferior de S/. 700. Otra casa de estudios de similar nivel educativo, la Universidad del Pacífico, llegó a un máximo de S/. 3196, cifra que, aunque superior a la mencionada para la Católica, es similar a la que paga hoy un alumno de escala 5 matriculado en los 21 créditos obligatorios de su sexto semestre (S/. 3098). ¿Por qué?


Boleta de un alumno de escala 5 de la PUCP matriculado en 21 créditos obligatorios. 














De acuerdo a Fosca, esto se debe a que “las estructuras de costos de esas universidades son muy diferentes a las nuestras”. Entre esos costos adicionales que debe asumir la Católica, menciona a la actividad cultural, la responsabilidad social y la financiación de la investigación, que terminan haciendo que “a pesar de que nuestro presupuesto es el más alto de todas las universidades, el superávit que generan ellas sea mucho mayor.”

En la auditoría hecha a la PUCP por la firma internacional PrincewaterhouseCoopers (PwC) hecha el 2012 y que está colgada en la página web del VRAD, se indica un superávit de S/. 140 238 000 en el Estado de Resultados Integrales, mientras que el Estado de flujos de efectivo consigna un aumento neto del efectivo de S/. 21 091 000, incluso más que el año anterior, dejando a fin de año una cifra positiva de S/. 50 642 000. Lo que esto quiere decir es que la Universidad Católica tiene las cifras en verde. Es decir, está ganando. ¿Por qué aumentar las boletas, entonces?

“Hoy en día no puede haber una universidad que no genere un superávit, porque si no, no te mantienes como líder en el país. Cuando hay superávit, se lo invierte completamente”, explica Fosca. La inversión es, entonces, uno de los dos grandes pesos que carga el presupuesto de la Católica.

¿Dónde está el problema? El 16 de diciembre de 2011, la FEPUC publicó una carta enviada al rectorado en la que expresaba su preocupación porque las inversiones de mediano y largo plazo, como investigación, equipos o infraestructura, se estaban financiando con recursos corrientes y se estaban llevando a cabo sin evaluaciones que los sustenten por ser “política de la universidad considerar toda inversión como un gasto”.

Los recursos corrientes son los que se consiguen a corto plazo, el más importante de los cuales es el porcentaje que se le aumenta a las boletas. Con ese aumento se estaría buscando financiar los proyectos de inversión que tiene el rectorado, siendo el mayor de ellos convertir a la PUCP en una universidad líder en investigación. ¿Por qué con recursos corrientes? Porque, como dice la FEPUC, no se tienen evaluaciones ni ideas claras sobre si esas inversiones generarían rentabilidad a la casa de estudios o un beneficio concreto a los estudiantes. Es decir, no se sabe realmente si el dinero que se invierte en construir un edificio, ampliar un pabellón o mejorar la investigación, va a devolver el dinero (u otro tipo de beneficio), más adelante.

Sigrid Bazán, presidenta FEPUC 2012.

“Hay que presionar a la universidad a qua haga estudios y que estos pasen a los estudiantes. ¿Cuál era la demanda para los estudiantes de pregrado para un MacGregor, para un Tinkuy? ¿Ha sido satisfecha? (…) Si hay estudios, me gustaría verlos. La leve sospecha que tengo es que no se hacen”, declara Sigrid Bazán, presidenta de la FEPUC durante el 2012.

Sin embargo, Fosca insiste en que las pensiones de pregrado no financian las inversiones, sino solo el pago de la planilla que, por acuerdo con el sindicato, aumenta un porcentaje todos los años. Este es el segundo gran peso del presupuesto de la universidad: 54% de los egresos en el año 2012 correspondieron a sueldos de profesores y administrativos. Hay 18 729 alumnos en pregrado y 2 710 entre administrativos y obreros; es decir, por cada siete alumnos, hay un trabajador que ni siquiera es docente.


Egresos de la Universidad Católica. Fuente: 'La PUCP en cifras'.










"Sí, coincido en que ese número es elevadísimo”, dice Fosca, pero alude a que es “el reflejo del modelo de gestión económica que tiene la universidad”. En otras palabras, que al tener que buscar otras formas de financiamiento, la universidad necesita personal administrativo más allá de las facultades y el sistema central.

Si el sueldo de esta enorme planilla sube todos los años y el superávit presupuestario se invierte completamente, queda más que claro por qué es necesario aumentar los ingresos por servicios educativos. Sin embargo, lo que se observa estadísticamente es que hay una paulatina disminución de los alumnos matriculados en las escalas más bajas de pago. Del total de alumnos que ingresaron en 2012, solo 15% fue clasificado en la escala 1.
Si bien el vicerrector administrativo alega que esto se debe a que los alumnos que postulan e ingresan a la PUCP tienen cada vez mayor poder adquisitivo, mientras que “los de niveles más bajos ni siquiera están postulando”, la presidenta de la FEPUC tiene otra opinión al respecto: “La universidad hace determinadas políticas para que personas de escalas altas puedan verla como más atractiva que las de escalas más bajas. La crucial es el tema del alza de las boletas. Evidentemente, no va a poder entrar más gente de escala 1 si estas suben cada vez más”, manifiesta.

En 2012, los alumnos ingresados que fueron clasificados en escala 1 fueron solo el 15%. En 2011 habían sido 17%.

¡Información, derecho estudiantil!



Sobre el problema del alza se cierne un gran problema de comunicación entre los actores clave: el VRAD, los representantes estudiantiles y el alumnado. Según Cáceda, “la principal posición del alumnado es información. Lo que siempre nos han dicho es que quieren saber por qué les suben la boleta”. Siguiendo esta línea, es común ver que alumnos y padres de familia desconocen el manejo económico de la universidad, lo que se traduce en la percepción de que hay malos manejos.

“Me encantaría que a quienes les corresponde expliquen a dónde va ese dinero, en qué lo invierten. Eso sería muy bueno porque uno tiene que rendir cuentas, en algún momento, de sus actos”, reflexiona la madre de una alumna antes citada.


Pero la información está. En la página web del VRAD uno puede encontrar los principales proyectos de inversión, junto al monto estimado que costará implementarlos. También están las auditorías de los estados financieros hechos a la universidad desde el 2007. “Si tratas de entrar a cualquier otra universidad privada a buscar la información económica, te vas a dar cuenta que no existe”, resalta Fosca.

Sin embargo, Sigrid Bazán opina que “está muy mal comparar a esta universidad con universidades privadas con fines de lucro. No se puede pedir lo mismo de esta universidad que de la UPC o de la de Lima”.

Al respecto, es necesario resaltar que, por ejemplo, la auditoría del 2011 cuenta con menos de 600 descargas y es necesario saber leer estados de cuentas para entenderla. Además, solo presenta las cifras generales, pues los desagregados no están disponibles. Desde el 2010, la información se ha presentado cuatro veces a través del periódico oficial, PuntoEdu (ver aquí, aquí,aquí y aquí). Al parecer, no han sido suficientes. 


Julio Cáceda, REA miembro de la Comisión Central de Presupuesto.

Finalmente, el otro tema controversial es la contradicción en el discurso del VRAD. Sigrid Bazán cuenta algo interesante al respecto: “Se ha dado una cantidad de información determinada a Julio Cáceda y él está en la penosa situación de no poder transmitir esta información ni a mí como presidenta FEPUC, ni a ningún miembro del gremio o representante estudiantil ante la Asamblea”. El problema es que, si bien se cumple con la premisa de transparencia al entregar el desagregado de los datos de la auditoría al estudiante, este se ve sobrecargado de información por analizar. “Es una provocación. Es decirle a la comunidad que la información sí está en los alumnos, en uno pero está. Sin embargo, de nada nos sirve así, es casi lo mismo que no tenerla”, explica.

Por este tipo de fallas de comunicación, muy pocas personas saben en qué se invierte o a qué se destina el dinero de su universidad. Ya sea si se justifican las inversiones que planea el rectorado o la enorme planilla de administrativos que mantiene la universidad. La casa de estudios número uno del Perú podría estar atrapada en un serio problema que la presidenta de la FEPUC describe así: “Las autoridades saben que esta universidad no tiene un modelo de gestión, ni eficiente ni un modelo como tal, simplemente ejecuta y gasta, presupuesta año por año pero no hay un largo ni mediano plazo de planificación”. Pero sus estudiantes no lo saben.

1 comentario:

  1. Casino Review - Jordan17: Casino Online, Sportsbook - Airjordan
    Read a air jordan 18 retro yellow store detailed review of our bestest air jordan 18 retro men experience and discover where to order air jordan 18 retro red suede the casino. All the how to order air jordan 18 retro toro mens sneakers features of the site air jordan 18 retro men blue free shipping include the bonuses, promotions and customer support.

    ResponderEliminar